El próximo 7 de febrero, la Delegación de Juventud ofrece una formación abierta dirigida tanto a jóvenes como a quienes acompañan procesos juveniles (catequistas, responsables de grupos, educadores, matrimonios acompañantes y agentes de pastoral). Una mañana para detenerse, mirar por dentro y plantear con honestidad una pregunta decisiva: ¿estamos viviendo de verdad, o solo sobreviviendo entre envoltorios?
Bajo el título “Llenar un minuto de 60 segundos que valgan la pena”, el encuentro abordará la autenticidad como reto central de la vida joven: si los jóvenes dedican su tiempo y sus energías a aquello que realmente les llena; si han descubierto para qué están hechos; si conocen su vocación y viven con coherencia; o si, por el contrario, terminan instalados en una apariencia que no sostiene cuando llegan la incertidumbre, el dolor o la dificultad. En el fondo, una cuestión también espiritual: ¿somos cristianos por convicción o por inercia, por moda o por encuentro real?
La mañana se articulará en dos momentos:
- Conversación inicial: Fco. Javier Bronchalo dialogará con Fabrice Hadjadj, autor de numerosos libros y Director de Incarnatus est. Un espacio para poner nombre a lo que muchos jóvenes experimentan: deseo de plenitud, miedo al fracaso, presión por encajar, y la búsqueda de un sentido que no se improvisa.
- Pausa para café, charlar y poder compartir lo escuchado.
- Mesa redonda: contará con la participación de Carla Restoy, influencer cristiana conversa, José Carlos Villamuellas, director del Colegio Mayor Francisco Vitoria y Mónica González Soriano, psicóloga; todo moderado por María Fernández, Redactora de Sociedad en El Debate . Desde una mirada en primera persona, compartirán claves para enfocar la vida con realismo y esperanza: cómo atravesar un futuro incierto sin perder el norte, qué significa vivir con profundidad y qué ayuda a sostener una fe que no sea solo estética, sino vida.
El encuentro tendrá lugar en la Parroquia Santa Maravillas de Jesús (Getafe). Comenzará a las 10:00 h. La entrada es libre y gratuita hasta completar aforo.
Una invitación a llenar cada minuto —también los difíciles— de aquello que verdaderamente vale la pena